Querida Ansiedad:


No recuerdo la primera vez desde que te sentí, pero has hecho parte de mi vida, hasta ahora. A veces me has salvado de situaciones de miedo y peligro, me has protegido. Pero a veces también has intentado controlar mi vida, mis pensamientos, mis emociones y mis sensaciones. 


Por momentos he sentido que no puedo respirar, que mi mente divaga y mis emociones me bloquean.  He sentido esa sensación de intranquilidad, que me invade mi cuerpo y tengo que recordar cómo inhalar y exhalar. Muchas veces me paralizaste, intente controlarte, dar todo de mi, pero muchas veces no supe que hacer, solamente hasta ahora. Por mucho tiempo pensé que era así, que mi personalidad y forma de ser, implicaba estar siempre pensando en los peores escenarios y en mecanismos de autoprotección. Me costaba confiar, y me daba miedo. 


Hoy te reconozco como mi aliada como un ángel pero también como mi peor enemiga, un demonio. Una aliada porque gracias a ti, en situaciones de peligro, y miedo me has salvado, como aquella vez que nos robaron y mi instinto de supervivencia me tranquilizo en el momento, y no permitió que hicieran algún daño físico. Pero que también tiempo después, hizo que empezaran los ataques de pánico y ansiedad ante cualquier estímulo mental que me recordaba esa situación de peligro que viví hace unos 8 años. 


Hoy quiero decirte que estoy preparada para luchar una vez más, y estoy encontrando esa paz mental que tanto he anhelado sobre todo en los últimos años a raíz de la situación tan estresante que vivió el mundo por la coyuntura pandémica del covid-19. La gran enseñanza para mí en esta pandemia es que no podemos ser presos de nuestros miedos, porque muchas veces nos impiden vivir.


Hoy puedo despedirte, darte las gracias por lo que me enseñaste, porque sin tí, hoy no sería la persona que soy, y que gracias a tí, tuve que cambiar. También quiero agradecer a Dios, porque sin él, no hubiera sido posible, porque siempre me ha mandado las señales y los mensajes, para que aún en mis momentos de mayores miedos y inseguridades, me lanzara mis salvavidas. 


A todas esas personas, que me aguantaron, que estuvieron a mi lado, que me entendieron y que me ayudaron. A mis Papas porque han tenido una paciencia y amor conmigo, sobre todo en estos últimos años cuando vivimos la pandemia. A tere y fayin, también por acompañarme, y permitirme tener a la mascota más hermosa ARI, quien cuando comenzamos nuestras caminatas pandémicas, con sus hermosos ojos veía mi cara de angustia y pánico, y ofrecía siempre su patica, como quien dice todo va a estar bien. A mi doc Anis , siempre curando mis ansiedades médicas con todo el cariño y paciencia, a Mapis quien también siempre estaba dispuesta a ayudar. A mi Charlie, mi hermano, mi mejor amigo, mi compinche que siempre ha estado a mi lado, sacándome una sonrisa aun en mis días más difíciles, dándome sus mejores consejos de vida y sabiduría, con esa frase célebre : "fresca china", y mostrándome que la felicidad es finalmente una decisión propia. A cata  que me impulsó a iniciar este proceso tan lindo y enriquecedor de tomar las decisiones, y abrir la mente para recibir todo lo que tiene la vida para ofrecernos. A Paulis, que con esa fuerza imparable que irradia, ha sido una gran amiga, y me ha demostrado que la vida siempre se puede gozar, y que los pequeños cambios se presentan cuando uno abre su mente, y deja que la vida fluya. A Alejo, que tuvo mucha paciencia conmigo, y se permitió esperar a que yo estuviera lista para volver a la "vida", para retomar esas buenas amistades que iniciaron hace mucho tiempo. A mi Fuerza, que también fue la que me permitió estar enfocada en mi trabajo, y contribuir con mis análisis politológicos. 


A Vero por guiarme y acompañarme en este proceso tan enriquecedor que cuando uno se conoce a sí mismo, todo funciona. Como diría el gran filósofo Sócrates, conócete a ti mismo, parte de que debemos conocer nuestra alma y comprenderla, para que podamos distinguir el bien y el mal y así podamos seguir eligiendo el bien. A mi curita, que siempre me ha ayudado y ha sido mi gran consejero espiritual, repitiendo siempre: Confía, y el que tiene fé en Dios obtiene lo que necesita. A todas las personas que han hecho parte de mi vida: mis amigas del cole y de la U, y a los que han llegado en los últimos meses "los diplomáticos" (Astridcilla,Dani,Gabi,Karen,Marce) finalmente cuando uno se abre, y empieza a confiar, las posibilidades son infinitas. 


Hoy he decidido que ante este mundo de caos, de incertidumbre, que vivimos, siempre podemos elegir cómo actuamos y cómo nos enfrentamos, y que el amor, la solidaridad, la empatía, la compasión, y la generosidad siempre serán la mejor respuesta. 


Hoy siento una fuerza imparable en mi ser, que me empuja hacia adelante, mi joya, mi poder. Hoy estoy lista para seguir soñando. 


Hoy te dedico esta estrofa de una cantante que escuche hace poco: !CON GANAS DE TODO Y SIN MIEDO DE NADA!


Finalmente, quiero dedicarle estas palabras a todas estas personas, que sufren o han experimentado la ansiedad, cada día es una lucha y una batalla, pero siempre podemos salir adelante, como unos grandes guerreros.